El brote actual de ébola, causado por la cepa Bundibugyo, fue declarado oficialmente el 15 de mayo de 2026. El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) cifra en 321 el número de muertos y 1.203 los casos confirmados. Hasta la fecha se han registrado 20 casos y dos muertes confirmadas en Uganda, incluyendo cinco contagios entre profesionales sanitarios. Algunos de estos casos son importados desde RDC, mientras que otros se contrajeron localmente de esas personas. El siguiente país afectado podría ser Sudán del Sur, según un estudio de modelización de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicado en The Lancet Infectious Diseases.
Los investigadores utilizaron modelos informáticos para simular cómo podría crecer el brote en tres escenarios diferentes: transmisibilidad baja, media (la más probable) y alta. El estudio estima que, en el escenario más probable (medio), se proyectaba que los casos confirmados acumulados alcanzarían alrededor de 990 para finales de junio de 2026, con 174 muertes. En torno a septiembre de este año, si la transmisión se mantiene, se alcanzarían los 8.210 casos. El pasado 15 de junio de 2026 se habían registrado 837 casos confirmados, lo que concuerda con el escenario intermedio. El escenario bajo proyecta alrededor de 870 casos confirmados para finales de junio y 160 muertes. En el peor de los casos, si se alcanzase el escenario más pesimista debido a la relajación de las medidas de control, el brote podría superar los 66.000 casos confirmados en septiembre. Sin embargo, los autores señalan que la tasa de nuevos casos en las últimas semanas sugiere que es más probable que el brote siga en el punto medio-inferior de estas proyecciones.
Según el modelo utilizado en la investigación, la probabilidad de que se produzca al menos un caso de ébola en Sudán del Sur en un plazo de 12 semanas es de casi el 70%. Este país tiene una de las infraestructuras de salud pública más débiles de la región, con deficiencias detectadas en el manejo de casos, el rastreo de contactos, los entierros seguros y la vigilancia fronteriza. El riesgo en otros países de la región es significativamente interior: de un 8,6% en Ruanda y un 2% en Burundi. Sin embargo, los autores del estudio señalan que el riesgo aún puede aumentar dependiendo de la capacidad de detección, los patrones de viaje y la velocidad de los sistemas de respuesta de cada país.
El recuento inicial de casos sospechosos en RDC alcanzó un máximo de 1.077 el 26 de mayo de 2026, antes de ser revisado a la baja una vez que las pruebas de laboratorio confirmaron que muchos de esos pacientes tenían otras enfermedades, y no ébola. La OMS declaró la emergencia de salud pública de importancia internacional.
Todo lo que hay que saber del ébola (y del actual brote de la cepa Bundibugyo), Ébola: la OMS advierte de su rápida propagación por la falta de test de diagnóstico y terapias para esta cepa, Diez años del brote de Ébola: impulso a las vacunas y nuevos retos Según el nuevo estudio, las investigaciones retrospectivas indican que la transmisión comenzó a principios de abril de 2026. El retraso de seis semana El brote de ébola declarado en la República Democrática del Congo suma ya más de un millar de casos y se ha extendido a Uganda, con riesgo elevado de alcanzar Sudán del Sur. Off MSM Investigación Investigación Investigación Off
Antonio Martos. Director global de Sanidad en Minsait (Indra Group),
Elena Casaus, secretaria general de Aeseg. Foto: AESEG.
Delegados de Cofares, en la Asamblea General de la cooperativa. Foto: COFARES.